Se intensifican los controles en la actividad granaria y láctea

Se intensifican los controles en la actividad granaria y láctea

Se detectaron innumerables infracciones a la normativa vigente, hubo inhabilitaciones de operadores marginales e interdicciones de mercadería por más de 1.400 toneladas de granos y de más de 3.500 kilos de productos lácteos como resultado de los operativos en tres provincias.

El Ministerio de Agroindustria, a través de la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario, realizó inspecciones en Tucumán, Córdoba y Buenos Aires, en establecimientos de la cadena granaria y en las dos últimas provincias sumó operativos en el sector lácteo.

La fiscalización que se realiza en todo el país tiene por objeto subrayar en las diferentes cadenas agroindustriales que con reglas de juego equitativas no sólo se benefician las empresas, sino que además se protege de manera directa a aquellos que cumplen con sus obligaciones.

Control Comercial de Granos
En la localidad tucumana de Concepción, se inhabilitó a una firma dedicada al fraccionamiento de granos y a la comercialización de harina de trigo. No contaba con las matrículas habilitantes y se lo halló comercializando harinas de molinos de la provincia de Córdoba y de las localidades bonaerenses de Cañuelas y Chivilcoy.

Resulta importante resaltar que los molinos de harina de trigo están inhibidos por la normativa vigente para comercializar con operadores no matriculados en el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA). Por lo que se intimó a la firma a regularizar la situación y se retuvieron más de 50 toneladas de granos.

En la localidad de Sinsacate, Córdoba, se inhabilitó a una empresa que realiza actividades de fraccionador de grano, balanceador e industrial molinero por operar sin matrícula. Se puso bajo interdicción más de 230 toneladas de distintos cereales.

En una aceitera de la localidad bonaerense de Carmen de Areco se suspendió la titularidad de más de 120 toneladas de maíz que no contaban con documentación de respaldo. En Gonzales Chaves se inhabilitó a una aceitera que operaba sin matrícula. Y en Coronel Pringles se hizo lo propio con una planta de alimentos balanceado por comercializar subproductos carentes de inscripción en Senasa y tener los libros oficiales desactualizados. Se retuvieron más de 400 toneladas de maíz y trigo. Asimismo, en San Antonio de Areco se retuvieron más de 620 toneladas de maíz a una aceitera que no pudo acreditar origen y procedencia de la mercadería.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


7 + = dieciséis

Email
Print
WP Socializer Aakash Web