Se estima que durante la pandemia por el Coronavirus podrían producirse hasta 10.500 nuevos casos prevenibles de enfermedad cardiovascular y entre 6.000 y 9.000 muertes evitables en Argentina

 

“La mayoría de las personas con hipertensión arterial no tienen signos ni síntomas, incluso con lecturas de presión arterial muy elevadas. Es por eso que se dice que es un asesino silencioso”, sostiene en el mes de la hipertensión pulmonar Mildren Del Sueldo, médica cardióloga, presidenta del Consejo de Cardiopatías de la Mujer en la Sociedad Interamericana de Cardiología y miembro de la Federación Argentina de Cardiología (FAC).

La especialista asegura que durante el período de cuarentena podrían aumentar exponencialmente los casos de hipertensión arterial debido a potentes factores promotores del estrés como el encierro, el aislamiento social, la crisis económica, la incertidumbre y el miedo; que sin duda pueden poner de manifiesto nuevos casos o descontrolar la presión arterial en pacientes hipertensos.

Reportes recientemente publicados por la iniciativa “Stent-Save a Life Argentina”, informaron una reducción cercana al 50% en las derivaciones a servicios de hemodinamia para el tratamiento del Infarto agudo de miocardio, dato que se estima volverá a incrementarse si se mantiene el bajo nivel de consulta, tratamiento y control. Esto podría incrementar la mortalidad de causa cardiovascular debido a que los pacientes con síntomas de enfermedad coronaria NO consultan por temor a salir de sus domicilios.

En este sentido, según estimaciones publicadas se prevé que podrían producirse hasta 10.500 nuevos casos prevenibles de enfermedad cardiovascular y entre 6.000 y 9.000 muertes evitables.[1]

La mejor manera de prevenir una enfermedad cardiovascular es controlando los factores de riesgo cardíaco si estuvieran presentes y manteniendo una vida saludable que incluya actividad física adecuada (150 a 300 minutos semanales), una alimentación equilibrada, controlar el estrés y no fumar.

Del Sueldo explica que “tenemos factores de riesgo tradicionales como la Hipertensión arterial, la Diabetes, la Dislipemia (colesterol elevado en sangre), el sedentarismo o el bajo nivel de actividad física y los antecedentes familiares. Estos factores se dan tanto en hombres como en mujeres con diferente prevalencia e impacto en el riesgo cardiovascular. A su vez se encuentran los factores de riesgo emergentes como las enfermedades autoinmunes, los tratamientos oncológicos, el estrés y la depresión, que son mucho más frecuentes en la mujer”.

La recomendación apunta a continuar y/o retomar los tratamientos y controles tomando los recaudos necesarios para no exponerse al Coronavirus. Es importante consultar con un médico o centro de salud vía telefónica o de manera online, antes de acercarse físicamente, y de tener que hacerlo, tomar todas las medidas de cuidado necesarias para protegerse y proteger a los demás: acudir con turno previo para evitar el aglomeramiento, utilizar barbijo, tapabocas o máscara protectora, alcohol en gel y respetar el aislamiento de al menos un metro entre las personas.

En América Latina uno de cada tres adultos padece hipertensión arterial. Esto quiere decir que aproximadamente 250 millones de personas sufren esta condición que es causa principal de la mitad de las muertes por problemas cardiovasculares. Según la Organización Mundial de la Salud, la hipertensión está detrás del 51% de las muertes causadas por un accidente cerebrovascular y del 45% de las muertes que sobrevienen después de un infarto agudo de miocardio.

 “Hoy la mayoría de los centros cuentan con consultas virtuales a través de telemedicina. Por lo que es importante que cada persona con algún factor de riesgo o con enfermedad cardiovascular se conecte con su profesional o centro de confianza. Por otro lado, las medidas establecidas por el gobierno han permitido no solo el aplanamiento de la curva de contagios, sino también nos dio la oportunidad de prepararnos como sistema de salud para hacer nuestros centros seguros. Por lo tanto, si cualquier paciente tiene la necesidad de consultar lo puede hacer tranquilo ya que se toman todas las medidas impartidas por el ministerio de salud”, concluyó la doctora Del Sueldo.

[1] Lamela P y col. Enfermedad cardiovascular en tiempos de Covid-19. Rev. MEDICINA (Buenos Aires) 2020; 80: 248-252

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